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Los Locos y los Abducidos
fotos:Claudio Fuentes

Leyendo el post de Yoani Sánchez en generación Y “Impunidad” me he preocupado un poco por Manolito, el loco de 23 y 12. Ya me había dicho Orlando Luis que andaba gritando abajo…abajo en 23 y 14, donde venden perros calientes, y que para que se fuera, uno de los camareros le regaló un perro. Pero hoy estaba en el rápido gritándole a un seguroso que se bajó de un lada: ¡Oye tú, millonario! ¡Sí, tú, el del lada, el de la camisa blanca! ¡Sí, tú, millonario, tú eres millonario, tú eres amigo de Fidel Castro!…. ¡Abajo! ¿Oíste? ¡Abajo!. El tipo del lada tenía tremenda mala cara y la gente ignoraba por completo la situación mirando hacia otro lado, yo estaba reventada de la risa contra el mostrador, era súper cómico: Manolito estaba a su aire.
Sin embargo, ya el otro día Ciro y yo tuvimos que salir a la defensa de un loco que gritaba a voz en cuello en 23 y dos “¡Raúl, Fidel, ya no aguanto más, sácame de aquí, una lancha!”, y al que los niños respondían que se iban con él, de un viejo “pertenezco-a-la-asociación-de-combatientes-y-se-me-nota” que pretendía entrarle a golpes y que terminó discutiendo con nosotros : “¡Qué grite lo que quiera, pero con Fidel sí que no se lo voy a permitir!”, y al que Ciro sulfatado replicaba “¡Qué grite lo que le de la gana, que ese es su derecho!”(Ingenuidad de su parte por haber leído mucha prensa extranjera). El “combatiente” se fue por falta de apoyo del abúlico grupillo que disfrutaba del espectáculo y seguramente lamentando la partida de lo tiempos en que él y sus amigos nos hubiesen roto las patas a nosotros y al loco: esta juventud está perdida.
Pero como esta es una entrada doble, salgo de los “impunes” para los “abducidos”, categoría bien diferente a la de Manolito: son los que algún día gritaron como él, pero con total cordura y que, por sinuosas vías, bajo extrañas condiciones e incluso, creo que a veces inconscientemente, fueron haciéndole concesiones a sus gritos hasta que se volvieron murmullos, para finalmente perderse en un enjambre de “casi nada se puede decir”, “ después de todo no estoy tan mal”, y “ahora que he llegado aquí…virar para atrás” e incluso “¿Yo?, si a mí nunca me han interesado esos temas“.

Publicado por Claudia en 13:07 6 comentarios

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